domingo, 3 de junio de 2012

DISCURSO DE MATTEOTTI (1921).


“En plena noche, cuando la gente honrada está en su casa, durmiendo, los camiones de los fascistas llegan a las pequeñas aldeas situadas en medio del campo, o a los caseríos de algunos centenares de habitantes. Llegan en compañía de los dirigentes de la Agraria local (organización patronal), naturalmente, siempre conducidos por ellos, pues de lo contrario sería imposible, en plena oscuridad. reconocer la casa del jefe de la Liga (el sindicato agrario local) o la pequeña oficina de colocación. Llegan hasta una de las casas y se oye la orden: «Rodead la casa». Son de veinte a cien hombres armados con fusiles y revólveres. Llaman al jefe de la Liga y le ordenan que baje. Si este no obedece se le dice: «Si no bajas, quemaremos la casa, con tu mujer y tus hijos». Entonces el jefe de la Liga baja. Se abre la puerta, lo cogen, lo atan, lo suben al camión, donde le someten a las torturas más inverosímiles, simulando que lo van a ahogar o a matar, y después lo abandonan en pleno campo atado a un árbol, desnudo. Si, por el contrario, este es un hombre con agallas, que no abre la puerta y utiliza algún arma para defenderse, entonces el resultado es el asesinato inmediato del ciento por uno.” 
Matteotti. Discurso de marzo de 1921


LOS DIEZ MANDAMIENTOS DEL MILICIANO FASCISTA (1923).


1º El fascista, y en concreto el miliciano, nunca debe creer en la paz perpetua.
2º Los días pasados en la prisión son un mérito.
3º Se puede servir a la patria haciendo guardia al lado de un bidón de gasolina.
4º Un camarada es siempre como un hermano, porque vive contigo y piensa como tú.
5º Te han confiado el fusil y la cartuchera para que lo guardes para ir a la guerra (…)
6º No digas nunca: “Es el gobierno quien paga”, pues eres tú mismo quien paga, y el gobierno es el que tú has elegido y por el que llevas el uniforme.
7º La disciplina es la luz de los ejércitos.
8º Mussolini siempre tiene razón.
9º Nunca hay atenuantes para un voluntario que ha desobedecido.
10º Una cosa deber querer sobre todas la demás: la vida del duce.

sábado, 2 de junio de 2012

MUSSOLINI. LA VIOLENCIA NO ES INMORAL.


La violencia no es inmoral y hasta es moral a veces. Nosotros negamos a nuestros enemigos el derecho a protestar contra nuestra violencia. Comparada a la cometida en los años 1919 y 1920, o la ejercida por los bolcheviques en Rusia, donde dos millones de personas fueron ejecutadas y otros dos millones encarceladas, nuestra violencia es un juego de niños. Por otra parte, la violencia es eficaz. En el verano de 1922, cuarenta y ocho horas de violencia sistemática nos permitieron obtener lo que no hubiéramos obtenido en cuarenta y ocho años de propaganda. Así, la violencia que despeje una situación gangrenosa es violencia necesaria, santa y sagrada. No cabe gobernar a las naciones sin una mano de acero y sin una voluntad de hierro. Los hombres están fatigados de la libertad por haber hecho de ella una orgía. Para la juventud intrépida, inquieta, ruda, que se levanta en el crepúsculo matutino de la historia nueva, otras palabras ejercen una fascinación mayor, y esas palabras se reducen a tres: orden, jerarquía y disciplina.
BENITO MUSSOLINI, 1934

MEIN KAMPF. RACISMO Y ANTISEMITISMO.


Si dividiéramos la raza humana en tres categorías –fundadores, conservadores y destructores de la cultura–, solo la estirpe aria podría ser considerada como representante de la primera categoría [...]. La mezcla de la sangre y el menoscabo del nivel racial que le es inherente constituyen la única y exclusiva razón del hundimiento de las antiguas civilizaciones. No es la pérdida de una guerra lo que arruina a la Humanidad, sino la pérdida de la capacidad de resistencia, que pertenece a la raza solamente [...]. El antípoda del ario es el judío. Es difícil que exista en el mundo nación alguna en la que el instinto de la propia conservación se halle tan desarrollado como en el «pueblo escogido». La mejor prueba de ello la constituye el hecho de que esta raza continúa existiendo. Si pasamos revista a todas las causas del desastre alemán (en la pasada guerra), advertiremos que la causa final y decisiva habrá de verse en el hecho de no haber comprendido el problema racial y, en especial, la amenaza judía.
ADOLF HITLER, Mi lucha, 2.ª parte, 1925-1927

LA GRAN INDUSTRIA Y EL NAZISMO


Poco más o menos se han determinado ahora esas influencias; se trata de algunos jefes de la gran industria que fueron los primeros en fomentar el movimiento hitleriano con la esperanza de destruir, gracias a él, el poder de los socialdemócratas […]. Sin duda, el programa de Hitler comporta métodos demagógicos difíciles de conciliar con un régimen capitalista sanamente comprendido, pero la idea era que los nacionalsocialistas, sólidamente encuadrados por los elementos conservadores y llamados a participar en las responsabilidades del poder, se prestarían por sí mismos a todos los enfoques necesarios.
Comentarios del diario francés Le Temps, 1933

EL CINISMO DE GOEBBELS. LA "REVOLUCIÓN LEGAL"


Entramos en el Reichstag para aprovisionarnos de armas en el mismo arsenal de la democracia. Nos presentamos a diputados para paralizar la democracia de Weimar con su propia ayuda. Si la democracia es tan estúpida que nos concede dietas y viajes pagados para nuestra labor carnicera, allá ella […]. Si en estas elecciones logramos introducir sesenta o setenta agitadores de nuestro partido en los distintos parlamentos, el Estado mismo montará y financiará nuestro propio equipo de combate […]. También Mussolini entró en el Parlamento, pese a lo cual no tardó mucho en desfilar con sus camisas negras por Roma […]. No hay que creer que el parlamentarismo es nuestra meta […]. ¡Venimos como enemigos! Venimos cual lobo que ataca al rebaño […].
Artículo de JOSEPH GOEBBELS en Der Angriff,
30 de abril de 1928

EL CONTROL DE LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN POR EL FASCISMO.


El control de la prensa cotidiana y periódica de todo tipo fue efectiva en la segunda mitad de los años 1930 [...]. El Ministerio de Cultura intervenía en todo, desde laelección de los directores y de los periodistas hasta en los temas y en la manera de tratarlos, incluso las reglas tipográficas a respetar. Mediante estas directrices tipográficas, es del Ministerio de Cultura del que proviene la obligación de escribir sistemáticamente Duce con mayúsculas con el fin de subrayar la superioridad de Mussolini sobre todos, incluso sobre el rey. Si se añade a esto el hecho de que el Ministerio de Cultura detentaba todos los poderes en materia de secuestro y de suspensiones, decidía la oportunidad de toda nueva iniciativa periodística, controlaba las subvenciones y las concesiones de carnés de prensay, a partir de noviembre de 1939, lograba, después de dos años de lucha sorda, extender su jurisdicción sobre la prensa «oficial» del PNF (dependiente hasta entonces de la Oficina de prensa del partido), es fácil comprender desde entonces el poder del Ministerio de Cultura popular. Este poder era muy superior al que había podido tener anteriormente, y de ello se derivaba una capacidad potencial de condicionamiento y de manipulación de las masas a través de la creación de un universo cultural homogéneo y, poco a poco, cada vez más impedir los discursos disidentes.
RENZO DE FELICE, Le Fascisme, un totalitarismeà l’italienne?, 1988