En el tema introductorio nos vamos a centrar en la comprensión de dos elementos básicos: el tiempo histórico y el conocimiento histórico. Reflexionar brevemente sobre ambos nos será de mucha utilidad a la hora de explicar y comprender los contenidos en clase. Fotocopias de clase. Para descargar pincha en la flecha. |
viernes, 12 de agosto de 2011
PENSAR HISTÓRICAMENTE
sábado, 23 de julio de 2011
Sugerente. El matadero y el campo del honor.
martes, 12 de julio de 2011
LENGUAJES DE CLASE
domingo, 10 de julio de 2011
Heroínas. Ménades.
Las ménades, abandonan a sus hijos, interrumpen de repente sus tareas caseras, dejan a sus maridos y se van a las montañas, a las tierras sin cultivar, a los bosques. Allí se pasean con unas indumentarias impropias de damas tan dignas, y se entregan a toda clase de locuras (...) A veces sienten la paz beatífica del retorno a una edad de de oro, de fraternidad, en que todos los seres vivos, los dioses, los hombres y las bestias, se entremezclan. Y otras veces, por el contrario, una rabia sanguinaria se apodera de ellas (...) son capaces de degollar a sus propios hijos o cometer cualquiera otra barbaridad". Jean-Pierre Vernant, El universo, los dioses, los hombres. Orfeo, el cantor de voz maravillosa, capaz de apaciguar a las tormentas y de proteger a los marinos del canto seductor de las sirenas, murió en Tracia despedazado por las ménades en una orgía en honor de Dionisio. Estas mujeres se consideraron despreciadas por él, que no podía olvidar a su esposa Eurídice. Eurídice había muerto por la mordedura de una serpiente, y Orfeo, incapaz de soportar la vida sin ella, bajó a buscarla a los infiernos. Con su canto logró callar al perro guardián Cerbero y consiguió que las divinidades infernales le permitieran llevarse a Eurídice, siempre que no se volviera para mirarla hasta alcanzar la luz del día.Pero el enamorado Orfeo fue incapaz de mantener esa distancia, se volvió hacia ella y Eurídice desapareció para siempre. El cuadro de Émile Levy es una versión moderna de la muerte de orfeo a manos de ménades enloquecidas, cuya personalidad humana es reemplazada temporalmente por otra. en la Grecia antigua las ménades celebraban cada dos años orgías al aire libro en honor a Dionisios, y éstas incluían con frecuencias danzas nocturnas en las montañas. La flauta y los timbales era los instrumentos que acompañaban este culto danzante. La mujer en primer término del cuadro, con túnica azul, sacude hacia atrás la cabeza con un poderoso movimiento y tiene el pelo larguísimo. Agitar la cabeza, y echarla hacia atrás con la garganta vuelta hacia arriba, era el gesto incontrolado que expresaba el estado salvaje de entusiasmo de las ménades. La manipulación de serpientes, que simbolizaba a Dionisio, contribuía como la música a la excitación religiosa de las ménades. El acto culminante de la danza dionisiaca era hacer pedazos y devorar crudo un cuerpo animal, que aquí es sustituido por el cuerpo lánguido de Orfero. La suprema exaltación y la suprema repulsión se unían en los rituales dionisiacos. El vídeo de Pipilotti Rist, Ever is Over es una mirada femenina sobre el tema de las ménades. Una actualización de la celebración festiva y la complicidad femenina, capaces de romper temporalmente con las normas establecidas. Las enajenadas ménades del mito han perdido su solemnidad trágica, tampoco es necesaria su desnudez, pero ahí sigue muy claramente expresada su feminidad vitalistas y su rebeldía. Al confrontar ambas obras, una pintada por un hombre y la otra realizada por una mujer también se plantea otra cuestión, ¿Representa una mirada distinta? Construir una mirada diferente, que pueda ser una alternativa, es uno de los desafíos del arte feminista. |
martes, 5 de julio de 2011
Subrayados. Memorias de una joven formal. Simone de Beauvoir.
Nuestras disputas se envenenaron bastante pronto; yo no habría podido, se hubiera mostrado tolerante , aceptar a mi padre tal cual era; pero yo era todavía nada, estaba decidiendo lo que iba a ser y adoptando opiniones, gustos opuestos a los suyos, le parecía que lo renegaba deliberadamente. Por otra parte, veía mucho mejor que yo sobre qué pendiente me aventuraba. Rechazaba las jerarquías, los valores, las ceremonias por las cuales la élite se distingue; pensé que mi crítica sólo tendía a liberarla de vanas supervivencias: implicaba de hecho su liquidación. Sólo el individuo me parecía real, importante; yo terminaría fatalmente por preferir a mi clase en su totalidad. Después de todo era yo quien había abierto las hostilidades; pero lo ignoraba, no comprendía por qué mi padre y todos los que me rodeaban me condenaban. Había caído en un trampa; la burguesía me había convencido de que sus intereses se confundían con los de la humanidad; yo creía poder alcanzar de acuerdo con ella verdades valederas para todos: en cuanto me le acercaba se erguía contra mi. Me sentía "anonadada, desorientada, dolorosamente". ¿Quién me había engañado?, ¿por qué?, ¿cómo? En todo caso era víctima de una injusticia y poco a poco mi rencor se transformo en rebeldía. |
Women Lib
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