lunes, 13 de febrero de 2012
miércoles, 1 de febrero de 2012
viernes, 27 de enero de 2012
jueves, 26 de enero de 2012
EL LIBERALISMO DOCTRINARIO DE BENJAMIN CONSTANT
Ha observado muy bien un célebre escritor que, cuando los no-propietarios obtienen derechos políticos, ocurre una de estas tres cosas: o no reciben impulso más que de sí mismos y entonces destruyen la sociedad; o reciben el del hombre o de los hombres que están en el poder, siendo entonces instrumentos de tiranía; o reciben el de los aspirantes al poder y son entonces instrumentos de bandería. Se precisan, pues, condiciones de propiedad, tanto para los electores como para los elegibles. No quisiera perjudicar ni ofender a las clases laboriosas. [...] Frecuentemente están dispuestas a los más heroicos sacrificios, y su abnegación es tanto más admirable cuanto que no es recompensada ni por la fortuna ni por la gloria. Pero entiendo que el patriotismo que da el valor de morir por su patria es distinto del que hace capaz de conocer bien sus intereses. Se requiere, pues, otra condición, además del nacimiento o la mayoría de edad. Dicha condición es el ocio, indispensable a la adquisición de la cultura y el recto criterio. Solo la propiedad hace a los hombres capacitados para el ejercicio de los derechos políticos. BENJAMIN CONSTANT, Principios de política, 1815 |
EL HÉROE ROMÁNTICO ATORMENTADO
Muchas veces se ha dicho que la vida es un sueño, y yo puedo desechar de mí esa idea. Cuando considero los estrechos límites en que están encerradas las facultades activas e investigadoras del hombre; cuando veo que la meta de nuestros esfuerzos estriba en satisfacer nuestras necesidades, las cuales, a su vez, solo tienden a prolongar una existencia efímera; que toda nuestra tranquilidad sobre ciertos puntos de nuestras investigaciones no es otra cosa que una resignación meditabunda, y que nos entretenemos en bosquejar deslumbradoras perspectivas y figuras abigarradas en los muros que nos aprisionan; todo esto, Guillermo, me hace enmudecer. Me reconcentro en mí mismo y hallo un mundo dentro de mí; pero un mundo más poblado de presentimientos y de deseos oscuros que de realidades y de fuerzas vivas. Y todo, entonces, se tambalea ante mis sentidos, y sigo por el mundo con mi sonrisa de ensueño. J. W. GOETHE, Los sufrimientos del joven Werther, 1774 |
LA IDEA DE NACIÓN LIBERAL. EL NACIONALISMO POLÍTICO.
Una nación es la asociación de todos los que, agrupados ya sea por la lengua, sea por ciertas condiciones geográficas, sea por el rol que les ha sido asignado por la historia, reconocen un mismo principio y marchan, bajo el derecho de un imperio unificado, a la conquista de una sola meta definida. MAZZINI, 1834 Una nación es una alma, un principio espiritual. […] Una nación es una gran solidaridad creada por el sentimiento de los sacrificios que se han hecho y que se está dispuesto a hacer en el futuro. Supone un pasado; pero se retoma en el presente mediante un acto tangible: el consentimiento, el deseo claramente expresado de continuar la vida en común. La existencia de una nación es un plebiscito cotidiano, así como la existencia del individuo es una afirmación perpetua de la vida. E. RENAN, Qué es una nación, 1882 |
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